En el ocaso del día la muerte me ha asechado, busca apagar la antorcha que se me ha otorgado desde nacimiento, la era de los iluminados se ha de acabar pronto, caerá junto con el sol, las tinieblas apagan la esperanza, las letras han de morir tratando de ser libres en su pequeño escape.
El fin se acerca los últimos rasgos de luz, mueren con la penetrante niebla de la irracionalidad, las estatuas de los antiguos dioses sucumben dentro de sus propios templos, los libros se han encendido en una hoguera incesante, a cada paso la noche avanza a través del espacio, con ritmo firme e imparable, la vida se ha de apagar pues las grandes obras han muerto y con ellas los maestros de la imaginación lloran en el averno...
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caminando solitario a través de mis sueños torturados he visto tu luz, tal faro me has deslumbrado desde el principio, conocí tus pesares, t...
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Aunque vague en desiertos errantes de llenos de dolor, aunque fui arrastrado por las mareas de la incertidumbre, estuviste ahí para recoger...

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